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Mostrando las entradas etiquetadas como Re-señas
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En torno a Antonio Machado un 26 de julio

Converso con el hombre que siempre va conmigo —quien habla solo espera hablar a Dios un día—; mi soliloquio es plática con este buen amigo que me enseñó el secreto de la filantropía . Antonio Machado El primer poema que recuerdo leer en mi casa de la infancia ―no en la escuela, no en la biblioteca; en casa― no era de Antonio Machado, pero sí sobre él. Decían los versos de Rubén Darío en la portada de las "Poesías Completas" de Machado en la edición de Manuel Alvar: Misterioso y silencioso / iba una y otra vez. / Su mirada era tan profunda / que apenas se podía ver. / Cuando hablaba tenía un dejo / de timidez y de altivez. / Y la luz de sus pensamientos / casi siempre se veía arder . Me repetí aquellos versos hasta la saciedad y los copié en un papel del que pinté el fondo verde que aún conservo. Ahora, en esta época en la que estoy revisitando su poesía y me he dado cuenta, al responder en una entrevista para Lápiz Andante, que leerlo es como volver a la casa de mi infancia, ...

Citas con hondura. "Las palmeras salvajes" (1939), de William Faulkner

Cuando me aventuré a leer por primera vez a William Faulkner (1867-1962) y a empezar por una de sus novelas más inusuales, desconocía que la estructura de la novela iba a ser la de la  intercalación de dos historias paralelas  en alternancia, la concatenación de los capítulos de dos historias distintas que se nutren a base de tenues similitudes y fuertes contrastes (quién sabe si por esmero y diligencia del autor o serendipia literaria). Las palmeras salvajes  de Faulkner intercala una novela con el mismo nombre, la  historia de un avance amoroso o pasional  entre un hombre y una mujer  hacia la destrucción personal , con  "El viejo" , nombre con el que se conoce el río Misisipi y no a su protagonista, un penado que experimenta las vicisitudes de una catástrofe, la inundación del río, y todo lo que vive alrededor o por causa de esta circunstancia.  No es esta la única intercalación sugerente que se da en esta obra. Más sustancial parece cómo el au...

Reseña de "Poesía" (2017), de Fernando Valverde

Existe una herida que el hecho de ser humano trae consigo, una herida fruto del dolor como experiencia de vida, una herida que atraviesa cada una de las entrañas de la humanidad y la vertebra al traspasarnos a todos con un mismo hilo. Así, nos convierte a cada uno de nosotros, testigos conscientes o indiferentes de esa herida, en el nodo de una red que nos subsume en una existencia compartida. De este dolor inamovible da cuenta la poesía de Fernando Valverde (Granada, 1980),  reunida en Visor bajo el escueto título de  Poesía . Hilvanada en torno al tema del dolor, anuncia con naturalidad que “las cosas que dolieron nunca pasan, / suceden, se dividen, permanecen” (p. 61) porque es justamente el tiempo el que se lleva todo consigo, dejando a su paso el peso del recuerdo y el olvido. »» Leer más en la revista Criticismo »»

Especial Sant Jordi: Juan José Millás (1995): Tonto, muerto, bastardo e invisible.

Juan José Millás (1995): Tonto, muerto, bastardo e invisible . Editorial Alfaguara. ISBN: 84-204-8170-X. Mucha gente compra más libros de los que lee. Hoy, que es  Sant Jordi , las calles con estands de libros están abarrotadas de la gente que lee y también de la gente que no. El nombre del  escritor Juan José Millás  (Valencia, 1945) siempre ha estado en mi nube del pensamiento, siempre ha aparecido de vez en cuando como uno de los autores que tenía que leer, pero hasta que no me crucé con un libro suyo,  Tonto, muerto, bastardo e invisible  en Los Encantes de Barcelona no me lo compré ni me lo leí. La mayoría de pequeñas reseñas y contraportadas de libro que he visto sobre  Tonto, muerto, bastardo e invisible  describen el conflicto narrativo de la novela como el de un  ejecutivo con un alto cargo que se queda en paro , precisamente porque ha colaborado en diseñar un perfil que luego no puede satisfacer. No obstante, esto es solo el principio, p...

Augusto Monterroso y "Movimiento perpetuo" (1972)

Muchos conocen a Augusto Monterroso porque es considerado el escritor que ideó el microrrelato más breve de la literatura hispanoamericana y, lamentablemente, tiene la fama de ser el más breve escrito en español. Respecto a esta fama, valga decir que, por un lado, hay quien señala que eso es falso por el Lo maté porque era de Vinaroz de Max Aub y otras cosas que pueden rastrearse; por el otro, circulan algunos competidores actuales que lo desbancan, como El emigrante , del mexicano Luis Felipe Lomelí —por cierto que esto fue noticia un día de 2005—). En fin, el microrrelato de Monterroso, titulado El dinosaurio , publicado en 1959, dentro de su primera obra, Obras completas (y otros cuentos) , dice así:   Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí . Cualquier resumen del cuento será más largo que el propio cuento. De hecho, si se le aplica una herramienta de resumen automático, es fácil que se quede en nada o que solo nos dé el título “Resumen”. Por otra parte, es curioso q...


LA VERDAD QUE NO VEMOS

No, no quiero los sueños. Es la vida,
la realidad la que nos llama. Escucha.
Leopoldo de Luis

Deja que te lo explique, no en palabras
— que con palabras no se entiende a nadie —
sino a mi modo oscuro, que es el claro.
Mirta Aguirre

 

Está aquí, déjame que te lo muestre,
en este pequeño espacio de aire,
esta dimensión, toda esta anchura
de trazas, de briznas
aciculares, está en esta brisa ingenua
que tanteo con los dedos,
que trato de asir para hacer mía,
es de sí misma,
                              está aquí.


Está en este soplo hecho de desgarros,
está en el lápiz que me cae de las manos
si abro la palma,
está en esta corriente alterna,
está en genios y mediocres,
en las nubes de las partículas,
en las ínfulas extrañas
y en el pliegue de las alas de un cóndor negro,
en la precipitación de un vidrio
que no nos hiere apenas
y en los resquicios invisibles
de nuestras cicatrices más finas,
está en el cieno de los ríos
que arrastras a las cimas,
en la cima lozana
que hallas en la mirada,
las miradas tiernas
que no adviertes,
y las que adviertes,
                                está aquí,
no puede estar en ningún otro lado.


La recogemos,
este soplo que resollamos
está hecho de ella.
Este vasto espacio que media
entre tú y yo,
los lugares entre nosotros
que no habitamos
y que alcanzamos al vuelo
con esfuerzo
y devoción de céfiro,
la verdad es que es esto,
está aquí.