Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Lírica popular
sígueme en Instagram siguenos en facebook siguenos en Twitter siguenos en Pinterest Sígueme en Likedin

Vuelta al origen: las jarchas mozárabes y la lírica tradicional castellana popular

Orígenes: las veredas que nos encaminan al lugar del que partimos "laita [-ni 'bys] wlyš d m'r". (ojalá tuviese los ojos del mar) De vez en cuando volvemos al origen . Ello puede implicar muchos caminos, son muchas a las veredas que nos encaminan al lugar del que partimos . Por otra parte, la experiencia amorosa particular y universalizada a través de la lírica nos permite ir más allá de nosotros mismos. Viajar mediante la lectura desde Johannesburgo en mayo del 2020 hasta cerca de 1040 al sur peninsular del Al-Ándalus llena esta tarde en tiempos de pandemia de una calidez extraña, pero también me retorna un rato a algo que forma parte de mí.  Después de transformar mi blog de Cuentos a Domicilio, es decir, de desgajar lo que fue y seguir escribiendo en este espacio, que es ya cosa distinta porque aquel proyecto blog ya no era lo que se suponía que había sido, después de esto, digo, y entretanto que iba organizando qué se quedaría ahí y que se vendría para este bl...


LA VERDAD QUE NO VEMOS

No, no quiero los sueños. Es la vida,
la realidad la que nos llama. Escucha.
Leopoldo de Luis

Deja que te lo explique, no en palabras
— que con palabras no se entiende a nadie —
sino a mi modo oscuro, que es el claro.
Mirta Aguirre

 

Está aquí, déjame que te lo muestre,
en este pequeño espacio de aire,
esta dimensión, toda esta anchura
de trazas, de briznas
aciculares, está en esta brisa ingenua
que tanteo con los dedos,
que trato de asir para hacer mía,
es de sí misma,
                              está aquí.


Está en este soplo hecho de desgarros,
está en el lápiz que me cae de las manos
si abro la palma,
está en esta corriente alterna,
está en genios y mediocres,
en las nubes de las partículas,
en las ínfulas extrañas
y en el pliegue de las alas de un cóndor negro,
en la precipitación de un vidrio
que no nos hiere apenas
y en los resquicios invisibles
de nuestras cicatrices más finas,
está en el cieno de los ríos
que arrastras a las cimas,
en la cima lozana
que hallas en la mirada,
las miradas tiernas
que no adviertes,
y las que adviertes,
                                está aquí,
no puede estar en ningún otro lado.


La recogemos,
este soplo que resollamos
está hecho de ella.
Este vasto espacio que media
entre tú y yo,
los lugares entre nosotros
que no habitamos
y que alcanzamos al vuelo
con esfuerzo
y devoción de céfiro,
la verdad es que es esto,
está aquí.